El Colegio Peñacorada vivió una jornada muy especial con la visita de Don Valentín Diez Morodo y Doña Marina, quienes pudieron conocer de primera mano la transformación que ha experimentado nuestro colegio durante los últimos años gracias, en buena medida, al apoyo de la Fundación Nemesio Diez.
Empresario y filántropo mexicano de profundas raíces leonesas, Valentín Diez Morodo nació en Ciudad de México en 1940, aunque su historia familiar está estrechamente ligada a nuestra provincia.
Su padre, Nemesio Diez Riega, nació en Portilla de la Reina, en la montaña leonesa, y emigró a México siendo todavía adolescente. Allí desarrolló una importante trayectoria empresarial y mantuvo siempre vivo el vínculo con su tierra de origen, un sentimiento que posteriormente heredaría su hijo.
Valentín Diez Morodo ha desarrollado una extensa trayectoria en el mundo empresarial, especialmente vinculada a Grupo Modelo, así como en numerosas instituciones empresariales de México y España. También ha mantenido una estrecha relación con el deporte como presidente del Deportivo Toluca Fútbol Club, continuando el legado iniciado por su padre.
Pero junto a su trayectoria profesional destaca especialmente su compromiso con la sociedad y su labor filantrópica. En 2014 impulsó la Fundación Nemesio Diez, creada en memoria de su padre y con el propósito de devolver a la sociedad española parte de lo que, generaciones atrás, esta había aportado a su familia.
Su compromiso y su especial vinculación con nuestra tierra han sido reconocidos en numerosas ocasiones. Entre otras distinciones, Don Valentín ha sido nombrado Leonés del Año y ha recibido la Medalla de Oro de la Ciudad de León.
En los últimos años, la Fundación Nemesio Diez se ha convertido en una importante compañera de camino para Peñacorada.
Su colaboración se articula en torno a dos grandes líneas de actuación. Por un lado, la renovación de las instalaciones del colegio, adaptándolas a las necesidades educativas actuales y preparando nuestros espacios para las próximas generaciones.
Por otro, el refuerzo del programa de becas, con el objetivo de facilitar que más familias leonesas puedan acceder al proyecto educativo de Peñacorada.
Por eso, esta visita tenía un significado especialmente importante para nosotros: era el momento de que Don Valentín y Doña Marina pudieran comprobar personalmente el resultado de esa colaboración y, sobre todo, conocer a quienes dan verdadero sentido a todo este proyecto: nuestros alumnos.
A su llegada al colegio, Don Valentín y Doña Marina recibieron el cariño de toda la comunidad educativa. Los alumnos tuvieron un papel protagonista durante la jornada y prepararon diferentes momentos para darles la bienvenida y mostrarles su agradecimiento.
A lo largo de la visita pudieron recorrer las instalaciones renovadas y conocer los nuevos espacios y dotaciones del centro. También tuvieron la oportunidad de entrar en las aulas, conversar directamente con nuestros alumnos y responder a sus preguntas.
Los niños prepararon canciones, diferentes detalles y un vídeo en el que pudieron mostrar el proceso de transformación que Peñacorada ha vivido durante estos últimos años.
Fue precisamente esa cercanía con los alumnos uno de los momentos más especiales de la jornada: poder poner caras, nombres e historias a un proyecto que, desde la distancia, la Fundación lleva años ayudando a hacer realidad.
Don Valentín y Doña Marina estuvieron acompañados durante la visita por representantes de la Red Educativa Arenales, entre ellos su presidente, Alfonso Aguiló, y su director general, José María Madrid.
También participaron Luis José Cillero, quien estuvo al frente de Peñacorada durante 25 años, y Carlos Burgueño, actual director del colegio, haciendo de esta jornada un encuentro entre la historia, el presente y el futuro de nuestro centro.
Para Peñacorada, la visita fue sobre todo una oportunidad para expresar algo muy sencillo, pero profundamente importante: gracias.
Gracias por creer en la educación. Gracias por confiar en Peñacorada. Gracias por ayudarnos a mejorar nuestros espacios y por contribuir a que nuestro proyecto pueda llegar cada vez a más familias.
Y gracias también por ofrecer a nuestros alumnos un ejemplo real de generosidad y compromiso con los demás, valores que forman parte esencial de la educación que queremos transmitirles.
La historia de la familia Diez comenzó hace generaciones en las montañas de León, cruzó el Atlántico hasta México y hoy continúa escribiendo nuevos capítulos a ambos lados del océano.
Una historia de raíces, generosidad y compromiso que, desde hace unos años, también forma parte de la historia de Peñacorada.
Gracias, Don Valentín y Doña Marina, por vuestra visita, vuestra cercanía y vuestro compromiso con el futuro de los niños y jóvenes de León.